1797-1879 |
La polémica
en relación a la figura de este hombre, sin dudas ha traspasado con creces al
tiempo de su existencia, sigue siendo para los historiadores de constante
consulta ; objeto de investigación; obligada inserción en los programas de Historia de Cuba que se imparten en los
centros educacionales; los que no estarían adecuadamente fundamentados si
faltara la presencia de este hombre, su pensamiento, así como la influencia que
dejó en el proceso de formación de la nacionalidad cubana.
En la obra “José Antonio Saco, eternamente polémico”,
de la Doctora
en Ciencias Sociales e Históricas, de la ciudad de Santiago de Cuba, Olga
Portuondo Zúñiga, dedicada a esta figura, expresa que, “Separatista tanto el
anexionismo como el independentismo, nunca pudo congeniar José Antonio Saco con
ninguna de las dos corrientes, pues ambas iban en contra de su esencial manera
de pensar, cuyo principio básico era la integración a la hispanidad en lo
cultural y lo político “ [1].
En su existencia, Saco (1797-1879) se opuso siempre a cualquier intento de
cambio por la vía violenta, está absolutamente demostrado en este recién
publicado ensayo, premio Emilio Bacardí Moreau 2004 y otras
publicaciones e investigaciones; que han resultado ser abundantes.
¿Es José Antonio Saco un
anti – anexionista radical ?
En su trabajo, “ Ideas
sobre la incorporación de Cuba en los
Estados Unidos ”, dado a conocer en París el 1ero de noviembre de 1848, se
exponen las principales opciones para la Isla de Cuba ante una alternativa anexionista;
partiendo de sus peculiaridades internas, su interacción con los Estados
Unidos, las relaciones y contradicciones europeas, situación interna de España,
e incluso la propia situación interna de los Estados Unidos, para llegar a la
conclusión de la imposibilidad de la anexión.
Ciertamente aboga porque no se produzca la
anexión pues llevaría a la pérdida de la nacionalidad cubana, según su opinión. En este importante
documento expresa que “...yo quisiera que, si Cuba se separase, por cualquier
evento, del tronco a que pertenece, siempre quedase para los cubanos y no
para una
raza extranjera” [2],
y señala, más adelante, lo que ha constituido su “ carta de presentación ” para
todos los estudiosos e investigadores: “ .... pero yo desearía que fuera Cuba
cubana y no anglo-americana” [3],
analizado, hasta aquí de acuerdo a las expresiones literales del documento, se
llega a la irremediable conclusión de que José Antonio Saco es un anti-
anexionista convencido.
Se adelantó a otros al
expresar que, “Bulle en muchas cabezas norteamericanas el pensamiento de
apoderarse de todas las regiones septentrionales en América, hasta el Istmo de
Panamá” [4];
fenómenos, que José Martí a finales del siglo XIX, se encargaría de analizar y
desentrañar; que pone a prueba hasta donde había calado el pensamiento de Saco
sobre los Estados Unidos. La historia americana de finales de ese siglo, demostraría
lo acertado de las aseveraciones que ya entonces tenía.
La anexión, para él, parte
de un grupo de condiciones que deben estar dadas; como alternativa, admite, tal
posibilidad, ante el mayor peligro por el que puede pasar el orden
esclavista existente; en su pensamiento,
la violencia, asociada a la eliminación de la esclavitud en Cuba, está
absolutamente desterrada, defenderá este principio hasta los últimos días de su
existencia, por ello planteará que, “ El patriotismo, el puro e ilustrado
patriotismo debe consistir en Cuba, no en desear imposibles, ni en precipitar
al país en una revolución prematura, sino en sufrir con resignación y grandeza
de ánimo los ultrajes de la fortuna, procurando siempre enderezar a buena parte
los destinos de nuestra patria ” [5];
al iniciarse la contienda independentista el 10 de Octubre de 1868, no figurará
como adicto a la causa, aún siendo convocado por varias figuras que en ella participan.
Su principal contradicción
estriba en oponerse a la anexión, tener un pensamiento reformista y admitir la
anexión como alternativa : “ Si Cuba contase hoy cuatro o cinco millones de
blancos, con cuanto gusto no la vería yo pasar a los brazos de nuestros vecinos
” [6];
la salida de la esclavitud, asociada a una fuerte inmigración
blanca, capaz de contrarrestar la
población negra es el nudo principal de su dilema, en ello siempre puso todas sus esperanzas e intelecto, para convencer a la aristocracia
criolla plantacioncita.
Existe, al estar atrapado, por ausencias de
reformas en la Isla, a las cuales España no
cede, la contradicción nacionalidad-anexión, la cual resuelve (como
alternativa) a favor de la segunda: “.... debo decir francamente, que a pesar
de que reconozco las ventajas que Cuba alcanzaría, formando parte de aquellos
Estados, me quedaría en el fondo del corazón un sentimiento secreto por la
pérdida de la nacionalidad cubana” [7].
Es precisamente la salida pacífica- no independentista - del problema, aunque
se pierda lo que más ha defendido, la nacionalidad cubana.
Como acertadamente expresó la anexión,
significaría la absorbición, lo demuestra, pero se resigna: “Mas, a pesar de
todo, si por algún acontecimiento
extraordinario, la anexión de que he hablado, pudiera efectuarse hoy, yo
ahogaría mis sentimientos dentro del pecho, y votaría por la anexión”[8].
Las tendencias de anexión
durante el siglo XIX cubano, no son, ni pueden ser coincidentes, en tanto las
épocas en que se manifiestan, así lo demuestran; en el orden interno y por las
relaciones internacionales que se establecen. El anexionismo manifiesto en la
década del noventa de este siglo adquirirá otra connotación, que lo diferencia
del anterior. Sobre el particular, refiriéndose a Narciso López, Fernando
Portuondo expresaba que “haber sido anexionista a mediados del siglo XIX no es
un cargo, sino una forma de patriotismo, si no era por un móvil
impuro”;... ”[9].
El reformismo, como corriente asociada a
producir un cambio en el marco de la relación colonia – metrópoli, no dejó de
existir; a pesar de los persistentes fracasos en los que se vio envuelto; José
Antonio Saco formará parte de ese torrente; al no admitir los cambios, por la
vía violenta-revolucionaria-;
justificará que el problema cubano se resuelva, aunque la anexión
llegara, en última instancia.
Al producirse un debate
sobre la figura de este hombre entre estudiantes de la Carrera de Psicología de la SEDE Universitaria de Santa
Clara, admitían en sus reflexiones, la certeza del pensamiento anti-anexionista
de Saco, pero con sus matices anexionistas, al no resolverse el problema
fundamental que para los hombres de aquella época se presentó; el cambio,
salida o solución del problema de la
Isla de Cuba, en relación a la dependencia española.
Al plantear la Doctora Olga
Portuondo que en lo “esencial”, José Antonio Saco era anexionista, coincide con
las ideas expresadas, no era precisamente un hombre radical en estas
posiciones.
Referencias
[1] José Antonio Saco, eternamente polémico. Olga
Potuondo Zúñiga Pag. 177. Edit. Oriente
2005
[2] Ideas sobre la Incorporación de
Cuba en los Estados Unidos. Documentos
para la Historia
de Cuba. Hortensia Pichardo. Tomo I. Pág.334. Edit. De Ciencias Sociales. La Habana, 1973.
[3] Idem. Pág. 334.
[4] Idem. Pág. 339
[5] Idem. Pág. 339
[6] Idem. Pág. 334-335.
[7] Idem. Pág. 334.
[8] Idem. Pág. 335
[9] Estudios de Historia de Cuba. Fernando Portuondo. Pág.
83. Edit. Ciencias Sociales. La
Habana 1973.
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